Cuerpos atractivos

Hace unos años encontré una carta que había escrito hace otros años para un chico que me gustaba. Al re/leerla me alegré de no habersela entregado. La carta empezaba así:

Puedo contar con los dedos de una mano las veces que he vomitado en mi vida. Puedo contar con los dedos de la otra mano, las veces que no he podido dormir por pensar en un chico que me gusta.

Esa carta la escribí la segunda noche sin dormir pensando en él. Pero los vómitos poco tenía que ver.

No sé vomitar. No sé como ni cuando se aprende. Lo detesto. Es una de las sensaciones más horribles que he experimentado. La última vez que vomité, tenía 18 años.  Camión Futura, segunda clase,  viaje de Acapulco a Querétaro, toda la noche.

Ayer a las 5 am sentí el primer impulso. Siete años después, por cuarta vez en mi vida.

Los vómitos son injustos. Después de ese forcejeo contradictorio del cuerpo que pide más y no tiene para dar, hay que recordar: donde está el Cif, ir a la cocina, abrir la puerta, sacar el limpiador y limpiar el baño. Todo eso con los 0.00003 gramos de energía restantes en tu cuerpo (sé que la energía no se mide con gramos)

Con el baño limpio, volver a dormir. Sólo hasta que suene la alarma. Es uno de esos días en los que hay que salir de casa.

No desayuno. Espero un colectivo con asientos disponibles para poder viajar sentada. Después de 20 minutos me bajo.  Respiro. Camino por Córdoba. Siento el vaivén. De gente, de líquido. Busco alrededor. Nada. No hay ningún lugar para entrar a un baño. Córdoba y Viamonte. No puedo más.

La gente me ve. Obvio. Pero no se acerca. Obvio. Entre mi desprendimiento físico pienso “creerán que estoy borracha”. Es una posibilidad.

Una cuadra más tarde, otra vez. Una chica me ve. Me siento afuera de un edificio. Saco las toallitas húmedas, siempre en mi bolso, consejo de mi mamá. Seco el sudor, las lágrimas. Siempre que vomito, lloro. Para mi, son correlativos.

No considero la posibilidad de no seguir. Sé que hay que hacerlo.

Espero. Sigo. Pienso.

¿Por qué la gente no se acerca? ¿Por qué no pregunta? ¿Por qué la indiferencia? ¿Por qué el ignorar a otro ser humano? ¿obviar la ayuda? ¿En México también me hubieran ignorado? ¿es una cuestión de cultura o de humanidad? ¿De capital o de provincia?

Faltó el desmayo. Un cuerpo inconsciente es más atractivo.

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